"El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas" (Jean-Jacques Rousseau).
viernes, 25 de noviembre de 2011
Quedará siempre en mi espalda
Como esa cicatriz que deja su señal para toda la vida. Ni los gatos negros son a veces capaces de ser señal de mal augurio. Estamos condicionados a ser marcados en cualquier momento. Más o menos como a los judíos en la Segunda Guerra Mundial, que les ponían un número.
Hemos cambiado el chip, estamos en otro nivel del juego. Todo lo que al principio tenía algo de sentido ahora es totalmente paranormal (o igual el paranormal soy yo). Ya no somos principiantes, conocemos bien todo. Somos capaces de predecir hasta el más mínimo detalle sin que este haya sido visto antes.
Por tanto, permitirme que me adelante un par de niveles en el juego. No es hacer trampas, ni mucho menos. Soy incapaz de hacer trampas. Mentir sí, aunque cada vez menos. La pirámide se estrecha. A medida que vamos avanzando en nuestra querida montaña, dejamos atrás ese cartel que ponía "seguirán las huellas de lo que en su día fui" para adentrarnos en la parte más peligrosa: "seguirán las huellas que dejaré a mi paso marcando el camino que lleva al fracaso".
(a ti te voy a contar lo puta que es la vida...)
jueves, 24 de noviembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
Rocas
Exactamente igual pasa con las rocas. Son grises, apenas tienen color. ¿Pero es que alguien ha olvidado que el gris también es un color? Aquí se halla el problema. Creemos que la viveza de las cosas está en mostrar la intensidad y a veces nos perdemos en tanta gama.
(Cuando se rompe algo que es duro suena mucho más fuerte)
jueves, 10 de noviembre de 2011
Victim of fate
Todos en algún momento somos víctimas del destino. Sin quererlo, te ves atrapado en la velocidad. Sí, la velocidad del tiempo que pasa mientras tú mismo la superas con creces. Vas tan rápido que apenas te importa lo que te lleves por delante, aunque sea tu propia felicidad la que esté en juego.
¡Juego! ¡Esa es la palabra! Todo es un juego en el que libremente decidimos participar siendo conscientes de que en algún momento podemos perder. Y en vez de poner “Game Over” lo que nos sale en nuestra pequeña pantalla mental llamada ignorancia es “Error, víctima del destino”.
Un juego que consiste en llegar al cielo, y cuando crees que por fin lo has alcanzado te chocas de cara con el destino. Resulta raro, porque antes sólo te chocabas con el muro de la realidad y creías que era lo más duro, pero sin duda este juego lo supera con creces. La diferencia es que antes el muro de la realidad podía ser derribado a poquito que uno pusiese de su parte (bueno, a poquito no, a bastante). Sin embargo, ser víctima del destino no tiene vuelta atrás posible. Es lo que hay, y lo que hay es convivir con el juego hasta que la barrita del superhéroe (o superman, para ser mas exactos) llegue a su fin.
FELIZ JUEVES
jueves, 3 de noviembre de 2011
Dream on
Lluvia, nostalgia e incluso temor. Lo bueno de los sueños es que siempre tienes la posibilidad de escapar de ellos si no te gustan únicamente con despertar. El problema es cuando un sueño es demasiado bueno como para ser real.
Entonces sabes que algún día despertaras con la mayor relajación del mundo y empezarás a angustiarte porque todo lo que pensabas que era real, era exclusivamente eso: ficción cerebral. Llega un punto en que todo es literatura. Lo tenías al alcance y o dejaste escapar. Te metiste en un jardín con bonitas flores pero lleno de espinas
Mirarte al espejo y preguntarte “¿este soy yo?”. Demasiada incertidumbre para luego obtener respuestas demasiado simples. Nunca es suficiente. Mezcla de sensaciones: por un lado, añoranza y por otro tranquilidad. Sin duda puede la añoranza, porque la tranquilidad también sería parte de ella. Para el que llora y para el que ríe, ambos son la misma sensación.
FELIZ JUEVES
viernes, 28 de octubre de 2011
Cocido español
La democracia española es como un cocido, un sistema en el que entran todo tipo de alimentos que, juntos, puede parecer que darán mejor sabor al plato pero que, con el tiempo, resultan perjudiciales para el estómago. Nuestra receta se basa en creer que España es una ‘nación de naciones’. Este juego de palabras, complejo donde los haya, es como nos define nuestra sagrada e intocable Constitución, con permiso de la diosa suprema Angela Merkel.
Por hacernos una idea, el panorama en España está de la siguiente manera: el gobierno que preside la nación es, supuestamente, un gobierno socialista. El sistema de las autonomías, que es un modelo más bien liberal que socialista, es el que da sabor a nuestro cocido aunque provoque más de un corte de digestión a alguno. Por otra parte, es conveniente señalar que aunque España tenga un gobierno socialista (caracterizado por los recortes sociales), la mayoría de sus comunidades autónomas están gobernadas por el Partido Popular desde el pasado 22 de mayo.
Nación de naciones
Volvamos a la idea de ‘nación de naciones’. Si lo que se intentó en 1978 fue desplazar el concepto de España como ‘Una, Grande y Libre’, tres décadas más tarde lo que se ha conseguido es que la definición del Estado Español sea todo un eufemismo. Es mucho menos ofensivo decir masajista que prostituta, al igual que queda muy bonito y elegante decir acompañante cuando en realidad se trata de un chapero. Algo similar ocurre con nuestro país. Si tantos cambios queremos, con todo lo del 15-M de por medio (que algunos ya no saben ni lo que piden), va siendo hora de hablar con propiedad y no seguir engañándonos en algo tan sencillo como es una propia definición. Una nación de naciones es algo imposible, una contradicción en sí misma y una copia barata del modelo de república federal.
Nacionalismo e independentismo
Ambas corrientes están muy presentes en nuestros días y, aunque no lo parezca, se asocian constantemente en un mismo objetivo: conseguir su propia soberanía. Centrándonos más en el nacionalismo y el independentismo vasco, resulta curioso observar la gran unión que muestran muchas veces Bildu y el PNV siendo ideologías completamente dispares.
Mientras que el independentismo se aleja por completo del Gobierno central, el nacionalismo sería incapaz de subsistir sin él, ya que es éste quien reparte sus competencias. En ese sentido el independentismo, al menos en teoría, es mucho menos hipócrita, si se me permite decirlo, que el nacionalismo, ya que únicamente busca su propio bien dentro de su pueblo y sin querer tener nada que ver con el Estado al que pertenece territorialmente. Sin embargo, el nacionalismo en general, y más en España, se muestra siempre al sol que más calienta. Un claro ejemplo es Josep Antoni Duran i Lleida, que como suele decirse, puede ser tu mejor amigo o tu peor pesadilla.
Los otros ingredientes
Para completar el cocido español, no podían faltar las fuerzas minoritarias, de las cuales muchas de ellas se dicen en contra del sistema pero siguen perteneciendo a él. Un caso que resulta realmente peculiar es el de Izquierda Unida. El grupo de Cayo Lara no está de acuerdo con la monarquía, y a consecuencia tampoco con la bandera. Apoya un sistema económico totalmente desligado al que está establecido en España, y en casi todo el mundo. Y aún así, día tras día, congreso tras congreso, no cede en sus quejas hacia el sistema estando cada vez más en su interior.
Este es el cocido español, seguramente explicado muy por encima y con algún que otro ingrediente por añadir, pero con una única conclusión: Para bien o para mal, la democracia es como la viña del Señor, entran todos.
[Artículo sobre la situación política española. Octubre 2011]
Por hacernos una idea, el panorama en España está de la siguiente manera: el gobierno que preside la nación es, supuestamente, un gobierno socialista. El sistema de las autonomías, que es un modelo más bien liberal que socialista, es el que da sabor a nuestro cocido aunque provoque más de un corte de digestión a alguno. Por otra parte, es conveniente señalar que aunque España tenga un gobierno socialista (caracterizado por los recortes sociales), la mayoría de sus comunidades autónomas están gobernadas por el Partido Popular desde el pasado 22 de mayo.
Nación de naciones
Volvamos a la idea de ‘nación de naciones’. Si lo que se intentó en 1978 fue desplazar el concepto de España como ‘Una, Grande y Libre’, tres décadas más tarde lo que se ha conseguido es que la definición del Estado Español sea todo un eufemismo. Es mucho menos ofensivo decir masajista que prostituta, al igual que queda muy bonito y elegante decir acompañante cuando en realidad se trata de un chapero. Algo similar ocurre con nuestro país. Si tantos cambios queremos, con todo lo del 15-M de por medio (que algunos ya no saben ni lo que piden), va siendo hora de hablar con propiedad y no seguir engañándonos en algo tan sencillo como es una propia definición. Una nación de naciones es algo imposible, una contradicción en sí misma y una copia barata del modelo de república federal.
Nacionalismo e independentismo
Ambas corrientes están muy presentes en nuestros días y, aunque no lo parezca, se asocian constantemente en un mismo objetivo: conseguir su propia soberanía. Centrándonos más en el nacionalismo y el independentismo vasco, resulta curioso observar la gran unión que muestran muchas veces Bildu y el PNV siendo ideologías completamente dispares.
Mientras que el independentismo se aleja por completo del Gobierno central, el nacionalismo sería incapaz de subsistir sin él, ya que es éste quien reparte sus competencias. En ese sentido el independentismo, al menos en teoría, es mucho menos hipócrita, si se me permite decirlo, que el nacionalismo, ya que únicamente busca su propio bien dentro de su pueblo y sin querer tener nada que ver con el Estado al que pertenece territorialmente. Sin embargo, el nacionalismo en general, y más en España, se muestra siempre al sol que más calienta. Un claro ejemplo es Josep Antoni Duran i Lleida, que como suele decirse, puede ser tu mejor amigo o tu peor pesadilla.
Los otros ingredientes
Para completar el cocido español, no podían faltar las fuerzas minoritarias, de las cuales muchas de ellas se dicen en contra del sistema pero siguen perteneciendo a él. Un caso que resulta realmente peculiar es el de Izquierda Unida. El grupo de Cayo Lara no está de acuerdo con la monarquía, y a consecuencia tampoco con la bandera. Apoya un sistema económico totalmente desligado al que está establecido en España, y en casi todo el mundo. Y aún así, día tras día, congreso tras congreso, no cede en sus quejas hacia el sistema estando cada vez más en su interior.
Este es el cocido español, seguramente explicado muy por encima y con algún que otro ingrediente por añadir, pero con una única conclusión: Para bien o para mal, la democracia es como la viña del Señor, entran todos.
[Artículo sobre la situación política española. Octubre 2011]
jueves, 27 de octubre de 2011
No one like you
Es curioso cómo esta canción, que apareció de la nada una noche tranquila y agradable en uno de los sitios donde más a gusto me siento, se fue convirtiendo en una clara señal de aviso hacia la angustia, la desconfianza, el recelo y la incertidumbre.
Efectivamente, no hay nadie como tú. Para bien o para mal, es así. Largas esperas que producen un temor indescriptible se arreglan cuando suena Smells like teen spirit. Ya, sé que estamos hablando de esta canción de Scorpions, pero no importa. Además cuadra perfectamente mezclarlas ambas porque la una lleva a la otra inconscientemente.
Esperaba a las noches por ti. A veces funcionaba y otras no, hasta que una noche todo cambió. Era tarde, pero daba igual. Es como cuando ya has puesto medio pie en el precipicio, no tienes vuelta atrás y sigues. Tu futuro depende de ti y aunque notes que estás haciendo el loco, continúas.
Esta canción sólo me avisó. El resto ya lo hice yo. Que bonito placer el de equivocarse. Es como esa noche fresquita de abril o mayo en la que no sabes si ponerte o no la chupa por temor a abrasarte o congelarte cuando salgas .
FELIZ JUEVES
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