martes, 22 de abril de 2014

En esta mesa


El que celebra ha perdido los pulmones por la indiferencia de quien le da de respirar a diario. La tarta es un flan que llega tarde. Niños que mandan y adultos que son peores que niños. Todos caben en esta mesa menos el que realmente importa. ¿Quién escucha al que escucha?

"Mommy? Where's Daddy? 
He's been gone for so long".
(...)

viernes, 21 de febrero de 2014

La risa del perro


Invasión de serotonina. La risa del perro aflora en el rostro cuando estás al borde del precipicio. Saldrá, no saldrá... eso es lo único que importa. El resto de los mortales dejan de ser personas para convertirse en estorbos a los que poder criticar si todo sale mal. 

jueves, 13 de febrero de 2014

Volver


Ansiaba practicar con mujeres y lo único que aprendió fue a conducir mejor. Los timbales nunca crearon melodía, pero la música los llevaba por buen sendero. Cambió el rock por el ron, sin mucha más explicación. Aquel que se fue sin ser echado volverá sin ser llamado. ¿Pero cuándo?

domingo, 12 de enero de 2014

viernes, 29 de noviembre de 2013

Roma (1)

Por mucho que lloviese en aquella tarde de primavera, nada era comparable al mar de dudas que su cabeza generaba tras millones de gotas que caían sobre su paraguas. Tras un considerable paseo por el sendero más largo hacia su casa, Nadia abrió rápidamente la puerta de su pequeño apartamento, no sin antes mancharse de barro sus diminutas manos. Sólo tenía dos llaves: la de la puerta de su casa y la del coche. Pese a que no había confusión, ese día se mostraba más nerviosa de lo habitual, por lo que al sacar las llaves de su bolsillo se le cayeron en el charco que siempre se formaba en la entrada de su casa cada vez que había un aguacero como el de ese día. Nadia no era una chica más. Cuando llovía no sólo se servía de su paraguas azul sino que también usaba uno de sus múltiples gorros para que su corto pero cuidado cabello quedara intacto frente a la humedad. Cuando se puso cómoda, comenzó a preparar la cena. Era pronto, algo más de las ocho, pero ella no era precisamente de cenar al horario español. Más bien odiaba todo lo relacionado con la cultura española, incluso la paella, aquella paella que tantas noches había tenido que tragar de niña cuando veraneaba con su familia en Valencia. Tras prepararse su ensalada favorita, empezó a ojear el catálogo de viajes que su amiga Quelma le había dado pocas horas antes. La conocía desde que ambas tenían cinco años, pero dos décadas después e infinitas noches de risas y diversión no habían sido suficientes para saber por qué se hacía llamar así. Y lo más curioso, por qué nadie le preguntaba el origen de su nombre. Sonó el teléfono y, pese a estar cenando, se levantó de la mesa para ir a la esquina de la cocina a cogerlo.

- ¿Dígame?

- ¡Nena! ¿Has visto ya el catálogo que te he dejado?

- Justo ahora le estaba echando un vistazo. La verdad es que tiene muy buena pinta todo allí.

- Ya verás, lo vamos a pasar de lujo. Además los italianos están tremendos.

- Si yo ya se a lo que vas tú. Pobre Teo, menuda le ha caído contigo.

- ¡Qué va mujer! Si no se entera de nada. Además, ya sabes que una necesita desfogarse un poco de vez en cuando…

- Pero si es tu novio deberías respetarle más y no engañarle tanto… ¿O pretendes que me trague que es la primera vez que le vas a poner los cuernos?

- Mira, como veo que te estás poniendo moralista te dejo que sigas cenando que se te escucha masticar esa ensalada asquerosa que te preparas.

Entre risas colgaron y Nadia terminó de cenar. Los últimos meses no habían sido precisamente brillantes en su vida pero al menos había ahorrado lo suficiente como para permitirse el capricho de hacer un viaje. Sin embargo, últimamente se notaba más viva. Tenía la sensación como si algo que llevase mucho tiempo esperando fuese a cumplirse. 

CONTINUARÁ...

jueves, 21 de noviembre de 2013

El diablo lleva un vestido de flores



Los verdaderos héroes no aguantan el mundo, por eso se marchan de él. Y cuando no es así, alguien que pretende emularles en popularidad se encarga de hacerles ese favor. Generalmente, piensan que les han hecho la mayor faena. Se equivocan. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Anochece


Llevo una mochila de aventurero que pesa toneladas y toneladas de dignidad. No sé qué hago allí, pero el paisaje no es del todo feo. Está nublado, como a mi me gusta, y la gente está incluso más pálida que yo, algo que me hace sentir superior. Aunque pensándolo bien, me cuestiono si la felicidad allí va según lo blanco que uno sea. Entonces, ¿eso implica que soy el más infeliz de todos?

Sea como sea, la realidad es que todo lo que tienen de pálidos felices lo tienen de poco habladores. Me mandan a una dirección que parece estar lejos, así que lo mejor que puedo hacer es dejar la mochila en el suelo e irme para allá. Cuando llego ya ha anochecido. Hay mucha gente joven y parecen irse del sitio en el que estaban. Tienen aires de rebeldía, espero que no sean del 15-M porque no les suelo caer bien. Entre la multitud te encuentro. Me pregunto si también serás del 15-M, pero rápidamente esta estupidez desaparece de mi cabeza porque tenemos cosas más importantes de las que hablar.

Ha tenido que pasar mucho tiempo para que te pongas en contacto conmigo. Después de despedirte de mi mostrándome tus buenos deseos ("te mereces todo lo malo que te pueda pasar"), por fin vas a explicarme sin rodeos y con calma cual es el motivo de tu odio y yo voy a poder pedirte perdón. Pese a que estoy nervioso, te exijo que me mires a los ojos mientras me hablas porque para eso los tengo. Haces bien en no quitarme la vista de encima, porque si lo haces igual vuelvo en mi y otra vez a esperar. El caso es que sin saber muy bien por qué, tu explicación ha conseguido justamente lo que buscaba. Ahora mi ansiedad espera en libertad. 

Aquel que llegó a la conclusión de que diez mujeres son veinte tetas entendió la vida de otra manera. No sé si bien o mal, pero de otra forma. Porque ir de frente y decir lo que piensas en cada momento es más sencillo que callarte y esperar a que tus palabras se las coma el viento. A mi no se me van a estancar en un simple 23 de abril y encima que mis últimas frases sean en inglés. Ya que estás en el Cuerpo Nacional de Policía que por lo menos tus últimas palabras sean en español, ¿no crees? 

______________________________________________________

6:

- Las que suenan cada vez menos.

- Los años que hace que llovió a ritmo de "Regular John" mientras trataba, sin mucho éxito, de experimentar algo que todos los adolescentes sobreestiman. 

- Los meses que lleva oxidándose mi coleta al lado de Goyo.

- Un nueve al revés.

- Los meses que he pasado de ti.

- El número de la bestia