
Cobardía, miedo, temor, timidez, pusilanimidad, apocamiento, traición, deslealtad, engaño, ingratitud, infamia, vileza, insidia, injusticia, maquinación, conjura, conspiración, egoísmo, egocentrismo, individualismo, codicia...
Es un gesto tan poco humano que sólo tendría justificación en el niño ingenuo, inocente y lleno de maldad (inconsciente) que todos llevamos dentro. Aún así, tampoco merecería el perdón ni la aceptación por muy masoquista que uno pueda mostrarse a veces.
Es comparable con quien parece ser tu ángel y a la hora de salvarte te deja caer por el más hondo de los pozos. Pero antes respiras, meditas, sacas tus propias conclusiones (erróneas seguramente) y quitas el brazo justo cuando las incomodas inyecciones pretenden traspasarlo con altas dosis de realidad.
Incluso a la plena felicidad momentánea le vigila la preocupación. ¿Nunca te vas a ir? ¿Siempre vas a estar presente? ¿Por qué eres así? Preguntas, preguntas y más preguntas. ¿Para qué? (¡otra pregunta!) Para seguir igual.
No tengo nada meditado, todo lo hago desde dentro. No calculo, no pienso (quizás ese sea el problema). Me dedico únicamente a dar porque es lo que me sale en ese momento. ¿No creo que sea tan difícil de entender, no? Descubrir que todo es una película llena de grandes actores y que uno ha sido el principal protagonista sin darse cuenta sería digno de suicidio.
(por muy bella y barata que parezca, la mentira es la más fea de las prostitutas).
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